Para CEOs, Comités de Dirección y Consejos

No es un problema de capacidad.Es un problema de criterio.

Ayudo a CEOs, Comités de Dirección y Consejos a tomar mejor las decisiones que condicionan el negocio y a que la organización las ejecute de verdad, aportando el criterio que llevo treinta años construyendo con una cuenta de resultados delante.

Hacer el diagnóstico

Diez preguntas. Entre cinco y diez minutos.

Dónde construí mi criterio

30 años
decidiendo sobre personas
70 M€
de cuenta de resultados dirigida
30 a 300
personas en los equipos
6 países
España, Francia, Italia, Alemania, Portugal y Reino Unido

No es experiencia de consultor. Es donde aprendí lo que cuesta cada decisión, con el resultado a mi nombre y con gente que dependía de ella.

Board Member en FirstPort, Escocia, desde 2025.

Cuándo me llaman

Casi nunca me llaman porque falten ideas.

Me llaman cuando una empresa sabe que algo no funciona pero todavía no ha conseguido identificar qué decisión tiene que cambiar.

  1. 01

    El comité lleva meses analizando la misma decisión y no la cierra.

  2. 02

    La estrategia está clara y la organización no consigue ejecutarla.

  3. 03

    Un proyecto crítico se retrasa y nadie sabe señalar dónde está el atasco.

  4. 04

    Los costes crecen más rápido que el resultado.

  5. 05

    Hay que reorganizar o invertir en tecnología, y no está claro qué problema real va a resolver.

  6. 06

    Hay una decisión importante encima de la mesa y no hay con quién contrastarla dentro de casa.

En ninguna de las seis se arregla nada apretando más. Se arregla cuando alguien define bien qué está pasando y cambia lo que lo provoca.

Identificar dónde está el freno

Diagnóstico confidencial, de cinco a diez minutos.

Un caso · integración de dos centros tecnológicos

Un centro lento y caro. Y ni una sola persona sobraba.

Un grupo multinacional de servicios tenía dos centros tecnológicos, uno en Madrid con cerca de 180 personas y otro en Lyon con unas 120. El de Lyon era lento y caro, tanto que la inversión en nuevos proyectos estaba congelada esperando a ver si levantaba. Dentro parecía evidente que faltaba capacidad. Lo que ocurría era otra cosa: los dos centros se habían montado por separado, reportaban distinto, estimaban distinto y medían distinto, y nadie podía comparar nada. Lo que había que cambiar era el modelo de gestión y el criterio con el que se decidía.

Costes de proyecto
−25%
Despidos y sustituciones por perfiles más baratos
Cero
Inversión en proyectos, congelada hasta entonces
Reactivada
Capacidad liberada absorbida por el otro centro
Sin crecer en plantilla

Al final no salió nadie y no entró nadie. Lo que cambió fue que los dos centros empezaron a medirse con la misma vara.

¿Te está pasando algo parecido? Haz el diagnóstico

Mi método

Mi método, en cuatro pasos

Claridad, Criterio, Ejecución y Consejo. Es el orden con el que miro cualquier decisión antes de recomendar nada.

¿Estamos resolviendo el problema correcto?

Casi todo el mundo llega con el síntoma. Antes de actuar hay que separar el síntoma de la causa.

Pon a prueba tu organizaciónDiez preguntas para ver dónde se rompe la cadena.

Para quién

Trabajo mejor cuando el coste de equivocarse importa.

Esto encaja contigo si eres CEO, miembro de un Comité de Dirección, propietario o consejero, y tienes delante una decisión que afecta a: margen, estructura, personas, inversión, tecnología, crecimiento, capacidad, reorganización y ejecución.

  • 01quieres a alguien que cuestione la situación en lugar de validarla
  • 02necesitas convertir un debate en una decisión
  • 03quieres que el resultado se pueda medir

Una idea

La inteligencia artificial no transforma una organización.Revela lo que ya es y amplifica lo que ya tienes.

La IA es una herramienta importante en lo que hago, y es solo eso: una herramienta que amplifica mi criterio. Con claridad y con dirección acelera a una organización. Sin ellas, acelera el caos.

Primero el criterio. Después la herramienta.

Antes de hablar de soluciones, identifica el problema

Son diez preguntas y entre cinco y diez minutos. Al terminar tienes en pantalla dónde están tus frenos.

Y si después tiene sentido hablar, hablaremos con un problema concreto encima de la mesa.